Las Condes, Lo Barnechea, La Reina y Peñalolén. Para cada quebrada con laderas quemadas en el verano de 2026, calculamos cuánta lluvia en dos horas la acercaría a un flujo de detritos, y la comparamos con la lluvia prevista. Se actualiza cuatro veces al día.
Es un de apoyo a la decisión, no una alerta. Las alertas oficiales son de la Dirección Meteorológica de Chile y de SENAPRED.
Mueve el control para ver qué quebradas cambiarían de nivel con esa lluvia. Como referencia, el 13 de octubre cayeron unos 20 mm en dos horas y media en Providencia.
Usamos la regla del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) para flujos de detritos después de incendios (Staley y otros, 2017, modelo M1). Estima la probabilidad de que una cuenca quemada produzca un flujo de detritos ante una lluvia de cierta intensidad:
P = 1 / (1 + e−X), con X = −3,63 + 0,41·(PropHM23·I) + 0,67·(dNBR·I) + 0,70·(KF·I).
PropHM23 es la parte de la cuenca quemada con severidad moderada o alta y con pendiente de 23° o más (satélite Sentinel-2 y modelo de elevación Copernicus a 30 m). dNBR es la severidad media de la quema en la cuenca. KF es la erodabilidad del suelo: no existe un mapa para Chile y usamos 0,25, un valor típico de suelos de ladera; es un supuesto. I es la intensidad de la lluvia en mm por hora.
Lluvia prevista: la mayor entre AIFS (ECMWF) y GFS (NOAA) en la precordillera, para las próximas 6 y 24 horas, suponiendo que la de 6 horas cae en 2 y la de 24 horas en 8, porque en la precordillera la lluvia se concentra. Si en los últimos 7 días llovió en Tobalaba o Pudahuel, la intensidad se aumenta hasta un 40 % por suelo húmedo; ese ajuste no está en la regla del USGS.
Niveles: bajo (menos de 20 %), atención (20 a 50 %) y aviso de impacto (50 % o más). Son umbrales de trabajo, en revisión con un meteorólogo. Las quebradas con menos de 1 % de su superficie quemada y empinada no llevan indicador. La regla fue calibrada en el oeste de Estados Unidos y no está validada en Chile: esta página también sirve para verificarla contra lo que ocurra.
Capas: laderas quemadas por dNBR de Sentinel-2 (diciembre de 2025 frente a febrero de 2026, umbrales 0,27 y 0,66); pendiente del modelo de elevación Copernicus a 30 m; cuencas delimitadas desde ese mismo modelo, aguas arriba del punto donde cada quebrada entra a la ciudad (cota de unos 900 m), definido en salidas.csv; cauces de OpenStreetMap; aluviones y deslizamientos del catastro de SERNAGEOMIN, o de un catálogo propio documentado cuando ese servicio no responde.